Page 6 - CAPITULO 1 La Respiración
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www.enfermeriarespira.esTRANSPORTE DE OXÃGENO
Hemos revisado el recorrido del O2 desde el aire atmosférico hasta los capilares
pulmonares. Una vez en la sangre, el oxÃgeno se une a la Hemoglobina en su mayor parte
para ser transportado. Por esta razón, la cantidad de hemoglobina es un factor importante
a tener en cuenta para valorar la correcta oxigenación de los tejidos. Un paciente puede
tener una gasometrÃa normal, pero si presenta una anemia importante, la cantidad de O2
que reciben sus tejidos puede ser deficiente.
Otro factor a tener en cuenta es el gasto cardiaco. En una insuficiencia cardiaca, el
flujo sanguÃneo disminuye y con él, el aporte de oxÃgeno.
En resumen, para que el oxÃgeno llegue en cantidad suficiente a los tejidos, se
tienen que dar tres condiciones indispensables:
a) Normal funcionamiento pulmonar.
b) Nivel de hemoglobina correcto.
c) Normal funcionamiento del corazón y circulación vascular.
La alteración de cualquiera de estos factores, va a poner en marcha un intento de
compensación por parte del otro. AsÃ, por ejemplo, la disminución de la hemoglobina se
intenta compensar con un aumento de la frecuencia cardiaca y viceversa.
Por otro lado, el CO2 es mucho más soluble que el O2 en sangre, por lo que no
necesita un transportador especÃfico, pudiendo viajar de cuatro formas:
1. El 1% viaja como ácido carbónico en su unión con el agua.
2. El 6% disuelto en el plasma.
3. El 30% unido a la hemoglobina y otras proteÃnas plasmáticas.
4. El 63% como ión bicarbonato por disociación del ácido carbónico.
Debido a su transporte como ácido e ión, desempeña un papel muy importante
en el control del pH sanguÃneo, provocando una alcalosis por su eliminación excesiva o
acidosis, por su acumulación.
Realizando una ventilación adecuada y una perfusión y difusión normal, los gases
arteriales que obtenemos en condiciones normales son:

